Cuando pierdes tu imagen conservadora

Al principio de los torneos de poker paso mucho tiempo creando una imagen muy conservadora. Al convencer a los rivales de que soy un jugador de texas hold’em conservador, lo que hago es establecer las bases de un juego mucho más suelto y agresivo en las etapas posteriores del torneo. Cuando decido modificar mi juego y empezar a farolear y comprar botes, es mucho más probable que mis rivales se retiren cuando tengan que responder a mis apuestas, ya que les he hecho creer que soy un jugador conservador.

 

 

Por desgracia, no siempre funciona así. Hay ocasiones en las que mis lecturas no son correctas y faroleo cuando debería retirarme. Es algo que suele tener consecuencias catastróficas, ya que echa por tierra la imagen de jugador conservador que he ido creando durante todo el juego. En ocasiones, me pilla tan de sorpresa que se descubra el pastel, que no sé cómo jugar durante el resto de la partida y no tardan mucho en eliminarme.
Aunque al final encontré la respuesta. En lugar de venirme abajo cuando desaparece la imagen conservadora que tanto me había costado crear, lo que tengo que hacer es aprovechar la nueva imagen para ganar algo de dinero. Como ahora los rivales creen que soy un farolero, me vuelvo a comportar de manera conservadora y juego cuando tengo una mano ganadora. Los rivales se marcarán faroles y no dudarán en igualar mis apuestas, así que el bote será mucho más jugoso para mí.